miércoles, 21 de marzo de 2012

Te solía llamar amor.

Me acuerdo de todas las veces que lloré por ti. Pensaba que por ti valía la pena, y que se arreglaría todo. Que por cada lágrima que había derramado por ti, me sacarías una sonrisa después.
Dijiste que seríamos para siempre. Que estábamos hechos el uno para el otro. Y ahora estoy aquí, sola de nuevo. Creía que no me dejarías tirada, que estarías ahí siempre, pasara lo que pasase.
Pero sigo aquí, no me he derrumbado, y tampoco he olvidado todo.
Y supongo que todo esto ha tenido una parte buena. Todos esos buenos momentos, las sonrisas que únicamente tú lograbas sacarme, lo bien que me hacía sentir estar contigo. Lo mucho que te quería.
Así que, por un momento, recordaré todo eso. Lo volveré a revivir, sólo para descansar un poco de fingir que no me importa en absoluto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario