viernes, 23 de marzo de 2012

Vamos.

Sigue viviendo tu vida.
Finge que estoy bien, que no me ha importado en absoluto nada de lo que ha pasado. Que para mi ha sido simplemente un hecho, que no me ha afectado, ni nada por el estilo. Que a ti tampoco te ha importado lo más mínimo, que ha sido un error en tu pasado del que no quieres acordarte.
Pero espero que te derrumbes cuando, dentro de un tiempo, esté bien de verdad. 

jueves, 22 de marzo de 2012

Hey.

Sonríe. No estés mal, no merece la pena. Sonríe, por todas esas personas que no quieren que sufras, que te aprecian y que nada les sentiría mejor que verte feliz de nuevo. Pero, también, sonríe por esas personas que te han hecho daño. A la que más te hiriera, dedícale tu sonrisa más bonita. Demuéstrale que no lo ha conseguido, que no te ha derrumbado. Porque no te merece. Si te merece, no te hará llorar. Así que, ya sabes. Sonríe. Y no vuelvas a llorar nunca más.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Te solía llamar amor.

Me acuerdo de todas las veces que lloré por ti. Pensaba que por ti valía la pena, y que se arreglaría todo. Que por cada lágrima que había derramado por ti, me sacarías una sonrisa después.
Dijiste que seríamos para siempre. Que estábamos hechos el uno para el otro. Y ahora estoy aquí, sola de nuevo. Creía que no me dejarías tirada, que estarías ahí siempre, pasara lo que pasase.
Pero sigo aquí, no me he derrumbado, y tampoco he olvidado todo.
Y supongo que todo esto ha tenido una parte buena. Todos esos buenos momentos, las sonrisas que únicamente tú lograbas sacarme, lo bien que me hacía sentir estar contigo. Lo mucho que te quería.
Así que, por un momento, recordaré todo eso. Lo volveré a revivir, sólo para descansar un poco de fingir que no me importa en absoluto.